Seguro que habéis visto peliculones como Uno de los nuestros o, por supuesto, El Padrino, las tres. Pues bien, entonces os habréis percatado de que además del bajo precio de la vida de un mafioso, los protagonistas pasan buena parte del tiempo comiendo o elaborando platos que de no son exactamente italianos. Me explico. Entre las dos últimas décadas del XIX y las dos primeras del XX, emigraron desde el sur de Italia hasta los Estados Unidos de América, unos cinco millones de italianos. Fundamentalmente de Sicilia, una isla tan superpoblada como pobre, o pobrísima. Consecuentemente estos inmigrantes llegan a los USA con más jambre que el perro un ciego, con lo cual la rica tradición culinaria italiana se dota de abundantes productos cárnicos en cuanto toca esta tierra de promisión que fueron los Estados Unidos, país que por cierto tiene un 6% de su población total con orígenes en el país transalpino.
Volvamos a las películas, y veamos cómo disfrutaban con unos espaguetis con tomate a los que añadían albóndigas y salchichas. Normal, las criaturas emigraron por las razones que se ha emigrado siempre, en busca de un trozo de pan, y si podía ser un bocadillo de jamón, pues mejor. Hoy os traigo las albóndigas, muy sencillas, con espaguetis de El Padrino, pero con dos particularidades, están echas con choco y no se sirven sobre espaguetis, sino macarrones, porque me había quedado sin espaguetis y no lo apunté en la lista de la compra. Ahora sí, ya los tengo apuntados y mañana los compraré. Por último, otra cuestión, la de las salchichas, que tampoco las pongo por varias razones, porque no casan muy bien con el choco y porque después de las fiestas tampoco es que estemos como para comilonas abundantes. En fin, ahí vamos.
Maccheroni con polpette di seppia
ingredientes:
Choco, macarrones o espaguetis, cebolla, ajos perejil, huevo, pan rallado, harina para rebozar, vino blanco, tomate triturado, orégano, albahaca, azúcar, pimienta y sal.
elaboración:
1.- En primer lugar haremos las albóndigas de una manera rápida y fácil. En la picadora o en el aparato que cada cual tenga, o si no a mano, se mezclará un choco de trescientos gramos, relativamente pequeño, con media cebolla o un cuarto si es grande, dos dientes de ajo, perejil pimienta y sal. Una vez triturado todo se les añade un huevo crudo y pan rallado según la textura que vayamos obteniendo. El caso es que con la mezcla se harán bolas, no demasiado grandes, que se pasan por harina y se fríen someramente.
2.- Ea, pues ya casi está todo porque falta hacer la salsa de tomate, que es bien fácil: Refreímos un cuarto de cebolla y dos dientes de ajo, cortado todo bien fino. Se añade al refrito orégano, albahaca pimienta y sal. En cuanto veamos que la cebolla se está poniendo transparente, añadimos un vaso de vino blanco seco, dos vueltas y esperamos apenas un minuto para que se evapore algo el vino para añadir tomate triturado, con una lata de 400 gramos es suficiente. Pizca de azúcar, a menear y en un par de minutos se añaden las albóndigas de choco.
3.- Se acabó. Ahora sí, Cocemos los macarrones, o los espaguetis, según lo que tengáis, y los servís en plato hondo, con las albóndigas en su salsa de tomates por encima. Ea, a la mesa.